¡Covent Garden te espera! El hotel Firmdale que te dejará sin aliento (Reino Unido)
¡Covent Garden, ahí te va mi corazón (y mi reseña desordenada)! El Firmdale que me dejó… ¿sin aliento? Bueno, casi. (Reino Unido)
¡Ay, Covent Garden! Siempre he soñado con ese encanto londinense, con sus artistas callejeros, sus tiendas con escaparates de cuento y, claro, con la promesa de un hotel que me haga sentir como una estrella de cine. Y aquí me planté, dispuesta a conquistar el Firmdale, ese hotel que, según dicen, es la joya de la corona del barrio. ¿Cumplió las expectativas? ¡Vamos a ver! Prepárense, porque esto va a ser más un torrente de ideas que una review pulcra.
Empecemos por lo importante: ¿Es accesible para todos?
- ¡Uff! A ver, por lo que vi, tenía pinta de ser generally accesible. Facilities for disabled guests estaban presentes, lo cual es un buen comienzo, ¡pero ojito! No me quedó claro si la cosa era realmente para todos los tipos de discapacidades. Necesitaría más investigación ahí, pero no me pregunten mucho porque al final estaba más preocupada por el próximo Gin Tonic…
- Elevator: Supongo que sí, porque si no, ¿cómo suben las maletas a las habitaciones? (Espero que no me equivoque)
La limpieza, ese drama moderno…
- ¡Ah, la seguridad! Me dio tranquilidad saber que tenían un montón de medidas para el COVID-19, como Anti-viral cleaning products, Sterilizing equipment, y Hygiene certification. El Staff trained in safety protocol - me hizo sentir más segura, especialmente en estos tiempos locos.
- Rooms sanitized between stays: Aunque me dio un poco de pena que me tocará ir con la habitación limpita después de una posible noche de fiesta… Pero bueno, mejor así que al revés… ¡Imagínense!
- Daily disinfection in common areas: ¡Bien! No tengo que ver a nadie desinfectando todo el día, ¿puedo?
- Hand sanitizer: ¡Claro! Por todos lados.
- Cashless payment service: ¡Qué práctico! Adiós al "¡Ay, no tengo suelto!"
- Room sanitization opt-out available: No lo utilicé. ¡Cuanto más limpio, mejor!
Y la comida… ¡Ay, la comida!
- ¡Restaurantes! El plan era comer como una reina. Tenían de todo: A la carte in restaurant, Buffet in restaurant, Asian cuisine in restaurant, International cuisine in restaurant, Vegetarian restaurant, ¡incluso había un Poolside bar! ¿¡Ya puedo irme a vivir allí!?
- ¡Desayuno! Había de todo. Breakfast [buffet] para hartarse, Western breakfast, ¡hasta Asian breakfast! Me pedí un poco de todo, no me juzguen.
- ¡Room service [24-hour]! ¡Dios mío! Para los antojos de medianoche.
- ¡Coffee shop! Para reponerte de todos los desmadres.
- ¡Snack bar! Para los momentos "tengo un poco de hambre, pero no quiero comer como un oso".
- ¡Happy hour! ¡Claro que sí!
- ¡Desserts in restaurant! No se preocupen, los probé a todos.
- ¡Alternative meal arrangement! No lo necesité pero qué bueno que lo tengan.
Mi habitación, mi refugio…
- ¡Claro que tenía WiFi [free]! ¡Imprescindible! Internet access – wireless, Internet access – LAN. Hasta Internet normal… ¿Quién necesita tanto internet? Yo, parece ser.
- ¡Aire acondicionado in every room! Bendito el aire acondicionado.
- ¡Bathrobes, slippers! ¡Me sentí como en el cielo!
- ¡Blackout curtains! ¡Para dormir como un lirón!
- ¡Coffee/tea maker! Para mis ataques de cafeína matutinos.
- ¡Extra long bed! ¡Perfecto para estirarse y no parar de dormir!
- ¡Mini bar! Mmmm… secretos…
- ¡Private bathroom! Por supuesto.
- ¡Safe box! Para mis tesoros (el pasaporte y la tarjeta de crédito… osea, la VISA)
- ¡Telephone! ¿Quién usa el teléfono?
- ¡Wake-up service! Por si me he pasado con las copas.
- ¡Window that opens! ¡Aire fresco!
- ¡And everything you want!
Relax and Recover and Things to Do!
- ¡Spa! Aquí es donde la cosa se puso seria. Body scrub, Body wrap, Foot bath, Massage, Sauna, Spa/sauna, Steamroom. ¡Me dejaron nueva! Literalmente, me sentía como si me hubieran sacado de una lavadora industrial y hubieran hecho un milagro.
- ¡Fitness center! No lo usé, pero me sentí muy bien sabiendo que estaba allí.
- ¡Swimming pool! La piscina… ¡Con vistas! Me pasé horas allí.
- ¡Pool with view! ¡Claro!
- ¡Things to do! Ya sabéis, un montón de cosas en Covent Garden, yo es que no paré de recorrer sus calles para ver cada rincón.
Servicios y Comodidades…
- ¡Concierge! Siempre dispuestos a ayudar.
- ¡24-hour Front desk!
- ¡Dry cleaning, Ironing service, Laundry service! ¡Qué maravilla!
- ¡Luggage storage!
- ¡Daily housekeeping!
- ¡Car park [on-site]! Siempre es un plus
- ¡Cash withdrawal!
- ¡Currency exchange!
- ¡Meetings/banquet facilities!
Para los "más pequeños"
- Babysitting service: No lo usé, pero me pareció un detalle.
Mi experiencia caótica, pero honesta:
A ver, el hotel está bien. Very good. Pero… ¡ay! Se me quedó grabada una experiencia en particular.
¡La piscina! ¡Un sueño! Era como una película. Pool with view, ya lo dije, ¡pero es que es importante! Agua cristalina, vistas increíbles… ¡Pero! Un señor (un señor muy british, con un periódico y un bañador sospechoso) se puso a hacer natación, en plan "¡la piscina es mía!" Y yo, que soy más de flotar y admirar, pues me sentí un poco… ¡eclipsada! Y al final, me tuve que conformar con el borde, cual lagarto tomando el sol. ¡Ah! Esa fue mi pequeña imperfección. Pero bueno, cosas que pasan.
En resumen:
El Firmdale es una opción muy recomendable. ¿Es perfecto? No, nada lo es. Pero tiene encanto, buen servicio y, sobre todo, ¡una ubicación insuperable! Eso sí, ¡lleven el paraguas! Londres es Londres. Y yo… ¡volvería mañana mismo! ¡Ah! Y no se olviden de probar los postres… ¡Dios mío! ¡Ay, Covent Garden, te espero!
¡ALUCINANTE Ático de Lujo en el Corazón de Alfama!¡Ay, Dios mío! Okay, okay, breathe. Covent Garden Hotel, Firmdale Hotels, eh? Parece glamuroso, ¿verdad? Bueno, vamos a ver… ¡A ver si puedo recordar todo!
Itinerario: Un intento de ser elegante (y probablemente fracasar)
Día 1: Llegada y el caos encantador
- 14:00 (Aproximadamente): El aterrizaje. Heathrow. ¡Horror! Nunca aprendo. Siempre me emociono demasiado, corro a la puerta del avión, y luego… colas. ¡Interminables colas! (Suspiro pesado). Finalmente, supero la aduana. Espero que mi maleta no se haya ido a parar a… ¡Bahamas!
- 15:30: El taxi. “Covent Garden Hotel, por favor, y no me de vergüenza, ¿puede ser?” (Suspiro dramático). El taxista, un hombre con una gorra de Sherlock Holmes que me miró con una ceja alzada. ¡Oh, Londres!
- 16:30: Check-in. El vestíbulo del hotel… ¡Ah! Precioso. Esa sensación de "todo es posible" antes de que la realidad te golpee como un ladrillo. Me di cuenta que olvidé un adaptador de enchufe. ¡Imbécil!
- 17:00: ¡Exploración! Un paseo por Covent Garden. Me perdí. Varias veces. Es más fácil perderse aquí que encontrar un buen café.
- 18:00: El restaurante de Hotel. ¡La cena! (Cruzo los dedos por que no me de vergüenza pedir) Probablemente pediré algo que no entienda, y lo comeré con la esperanza de que sea bueno, y entonces diré, " ¡Delicioso!". Mi estómago, ¿por qué me pones tan nervioso?
Día 2: El drama de la cultura y el peligro de las compras
- 09:00: Desayuno en el hotel. ¡El buffet! ¡Paraíso y perdición al mismo tiempo! Voy a comer más de lo que debería, me siento culpable y luego repito. ¡Por la gloria!
- 10:30: El teatro. He reservado entradas para… ¡Shakespeare! ¿Seré capaz de entender algo? Tengo un diccionario, eso es todo. Espero no dormirme. ¡Oh, Dios! Tengo miedo.
- 14:00: ¡El almuerzo post-teatro! (Espero).
- 15:00: ¡Compras! ¡Oh, las compras! Prometo no gastar demasiado… Me mentí a mí mismo. ¡No puedo resistirlo! Zapatos. Joyas. ¿Un sombrero ridículo? Probablemente. ¡Ayuda!
- 18:00: El hotel. Descanso. Necesito recuperar fuerzas. Probablemente una copa de vino. Quizás dos. O tres. ¡Me lo merezco!
- 19:30: Cena en un restaurante local. ¡Vamos a explorar! Voy a pedir lo más exótico que encuentre en el menú. Y luego me arrepentiré. Pero, ¡la aventura!
Día 3: El arte, los museos… y la inevitable crisis de identidad
- 09:30: Desayuno (otra vez). ¿Por qué no puedo parar de comer?
- 10:30: El British Museum. ¡Arte! ¡Cultura! Voy a fingir que entiendo todo. Me sentiré muy intelectual. Luego, me perderé en la multitud. Y pensaré en mi banco de trabajo.
- 13:00: El almuerzo cerca del museo. Un sandwich. O una ensalada. O ambos. No juzguen.
- 14:30: La National Gallery. Más arte! Y más pretensión. Voy a mirarme las obras con una mirada profunda y pensativa. Aunque por dentro esté pensando en cenar tacos.
- 17:00: Té de la tarde. ¡Clásico! Scones, mermelada, crema. ¡Me lo como todo! Me sentiré muy inglés. Luego, tendré un ataque de azúcar. ¡Maravilloso!
- 19:00: La cena. Un pub. ¡Una pinta! Una hamburguesa. Necesito algo que sea… normal. Algo que no me dé miedo. ¡Ah, la vida!
Día 4: El adiós y la promesa de regresar (y la resaca)
- 09:00: Desayuno. El último. ¡Me da pena! (Y me siento un poco enfermo por el vino de anoche).
- 10:00: Empacar. ¡Odio empacar! Nunca recuerdo qué cosas me traje. Siempre me olvido de algo. Esta vez, seguro que algo importante.
- 11:00: Check-out. ¡Adiós, hotel! ¡Adiós, aventura!
- 12:00: El taxi al aeropuerto. Heathrow otra vez. ¡No puedo esperar!
- 15:00: El vuelo de vuelta. Voy a dormir todo el camino. Voy a soñar con Shakespeare, con compras, con tacos. Voy a prometerle a Londres que volveré. Algún día. Cuando me sienta menos torpe y más preparado… Quizás.
¡Y eso es todo! Un desastre glorioso y probablemente incompleto. Espero haber sobrevivido. ¡Quiero volver! ¡Espero no haberlo estropeado demasiado! ¡Qué viaje! ¡Qué emociones! ¡Qué… yo!
¡El Cumberland Inn: El Secreto Mejor Guardado del Reino Unido!¡Covent Garden te espera! El hotel Firmdale que te dejará sin aliento (Reino Unido) - FAQs a la Española (y con un toque de drama)
¡Ay, ay, ay! ¿Firmdale en Covent Garden, eh? Ya solo con oír "Firmdale" me imagino un lujo que me da más miedo que un recibo de la luz. Pero bueno, vamos a ver qué nos depara esta experiencia, porque la vida, amigos, es como una tómbola: nunca sabes qué te va a tocar. O, en este caso, qué te va a *pasar*. Prepárense, que esto no va a ser un "preguntas y respuestas" al uso. Aquí vamos a soltar lo que hay, con pelos y señales (¡y a veces sin ellos!).
Reservas & Precio: ¿Me voy a arruinar hasta la médula?
Pregunta: ¿Cómo hago para reservar y, sobre todo, cuánto cuesta el cacharro este?
Respuesta: A ver, reservar es fácil, como en cualquier hotel decente. Directamente en su página, en Booking, en donde te dé la gana... Pero la verdad, el precio... ¡Madre mía! Prepara la Visa, porque te va a temblar la mano. Dependiendo de la época, de la suite (porque hay suites que parecen palacios, eh), y de si te da un ataque de glamour repentino, puede ser más o menos. Yo, personalmente, me esperaba una cifra y me casi me da algo. ¡Un susto de esos que te hacen revisar la cuenta bancaria tres veces seguidas!
Anecdote: Recuerdo una vez, en otro viaje, que reservé un hotel "de lujo"… ¡y el lujo era un baño que parecía una cubículo prefabricado! Aquí supongo que la cosa es diferente, pero la paranoia, amigos, siempre está a flor de piel.
Localización & Acceso: ¿De verdad está en Covent Garden (y es fácil de encontrar)?
Pregunta: ¿Dónde está exactamente? ¿Es fácil llegar desde el aeropuerto? Porque, a veces, las "ubicaciones céntricas" son un laberinto infernal.
Respuesta: Covent Garden...¡Ay, qué bonito! ¡Con ese ambiente! Sí, está en pleno corazón, entre teatros, tiendas y la vida bulliciosa. Eso es un punto a favor, porque te plantas ahí y ya estás en el meollo. ¿Y cómo llegar? A ver, desde los aeropuertos, lo más cómodo es un taxi (prepárense el bolsillo), el Heathrow Express si vas de Heathrow (más económico, pero con el rollo de tren y tal) o el metro, que es un mundo aparte. Eso sí, ¡ojo con las escaleras mecánicas! A veces te toca subir una ladera que te deja sin aliento. Yo, una vez, cargada con una maleta enorme y con el sol pegando... ¡Casi me da algo!
Quirky Observation: A veces, creo que el metro de Londres está diseñado para poner a prueba tu paciencia y tu capacidad pulmonar. ¡Y la de los demás! A ver si alguien me explica eso de las esperas interminables entre tren y tren...
Habitaciones & Comodidades: ¿Merecen la pena las habitaciones... o son puro postureo?
Pregunta: ¿Cómo son las habitaciones? ¿Son cómodas, bonitas, o solo "instagrammables" y con poco espacio?
Respuesta: ¡Ah, las habitaciones! Aquí es donde la cosa se pone seria. Firmdale es famoso por su diseño, por su rollo "chic" y con personalidad. Seamos sinceros, no suelen ser *zulos*, eso ya lo doy por hecho. Suelen ser bonitas, con ese toque elegante y un poco… ¡excéntrico! (En el buen sentido, a veces. O no, dependiendo de tus gustos). Ojo, porque las hay de todos los tamaños, desde las "normales" hasta las suites que te hacen sentir como la Reina de Inglaterra (o como un jeque, si te va más el rollo...). Lo importante es que te fijes en los detalles: la calidad de la ropa de cama, el baño (¡esos baños son importantes!), el ruido… Porque no todo lo que brilla es oro, y ya he visto habitaciones con mucho diseño pero con un nivel de aislamiento acústico que dejaba mucho que desear.
Emotional Reaction: Uf, recuerdo un hotel en París… ¡Una maravilla de diseño, pero el ruido de la calle era insoportable! ¡No pegué ojo en tres noches! ¡Y, por favor, que tengan un buen secador de pelo! ¡Es básico! (Confieso, soy un pelín maniática con ese tema).
Servicio & Personal: ¿La atención es de primera, o te ignoran olímpicamente?
Pregunta: ¿Qué tal el servicio? ¿Son amables, eficientes… o te hacen sentir como si estuvieras molestando?
Respuesta: El servicio…¡ah, el servicio! En un hotel de este tipo, se espera que la atención sea impecable. Y, a ver, por lo general, suelen ser profesionales y amables. Pero aquí viene la parte importante: a veces, el "exceso de amabilidad" puede ser un poco… falso. Prefiero la gente sincera, aunque no vayan de "cielo". ¿Que te ayuden con las maletas? ¡Eso sí! ¿Que te solucionen un problema? ¡Pues claro! ¿Que sean serviciales a la hora del desayuno? ¡Fundamental! Pero, por favor, que no me hagan sentir que les estoy molestando con mis "exigencias" (¡y eso que yo soy bastante tranquila!).
Messier Structure and occasional rambles: A ver, a veces, me da la impresión de que los hoteles de lujo buscan que te sientas "especial", pero se olvidan de la humanidad. Recuerdo una vez, en un viaje, que pedí un taxi… ¡y tardaron una hora en traérmelo! ¡Y la disculpa fue un simple "lo sentimos"! Me sentí… ¡completamente indignada! ¿Dónde está el "servicio" en esos casos? Menos postureo y más empatía, digo yo.
Comida & Bebida: ¿Qué tal el restaurante y el bar...? ¿Y el precio?
Pregunta: ¿Y el restaurante y el bar? ¿Hay opciones para todos los gustos? ¿Y, sobre todo, la comida está buena?
Respuesta: ¡Ah, la comida! Aquí la cosa se complica. Firmdale, por lo general, suele tener restaurantes y bares con bastante fama. Suelen ser elegantes, con una carta elaborada y… ¡con preciosHotel Buscador