¡Siete Mares Jomtien: El Paraíso Tailandés que te Robará el Corazón!
¡Siete Mares Jomtien: El Paraíso Tailandés… ¿O SOLO UN BUEN INTENTO? (Una reseña sin filtros y con mucho rollo)
¡Ay, amigos! Prepárense porque les voy a soltar la bomba sobre el ¡Siete Mares Jomtien: El Paraíso Tailandés que te Robará el Corazón!… o al menos, eso prometen. Y yo, como buen explorador de hoteles, me lancé a la aventura. ¿El resultado? Un revoltijo de alegrías, pequeños dramas y… bueno, ya verán.
Acceso y Movilidad: ¿Para Todos los Públicos?
Empecemos por lo básico. ¿Es accesible? Pues… más o menos. Accesibilidad está en la lista, y veo que hay facilidades para huéspedes discapacitados. Sin embargo, no me lancaría a decir que es perfecto para todos. Hay ascensor (¡aleluya!) y no sé, a lo mejor en la recepción hay cajeros para sacar billete… eso es un buen detalle. El tema es que esta es Tailandia, y a veces las rampas se parecen más a toboganes de la muerte. De todas formas, veo que al lado pone que hay parking gratis, con plazas en el sitio y eso siempre es un plus. CCTV en las zonas comunes… bueno, más seguridad, aunque a veces te hace sentir como en un reality show, ya me entienden, ¿no?
¿Dónde Comer y Beber (y No Morir en el Intento)?
¡La comida, amigos! La columna vertebral de cualquier experiencia. ¡Siete Mares ofrece un sinfín de opciones, a ver…Restaurantes: sí, claro, varios. Hay de todo: comida asiática, internacional, vegetariana… Y bufet, sí, ¡bufet! (¡Dios, bendito bufet!). Pero aquí es donde la cosa se pone interesante.
El Buffet: Un Romance Agridulce… El desayuno, ¡ah, el desayuno! Desayuno buffet. La palabra mágica. El primer día, el buffet fue… épico. Fruta fresca, bollería (¡esa bollería!), huevos hechos al momento… una maravilla. El segundo día, la cosa menguó un poco. La fruta parecía un poco cansada. El tercer día… bueno, digamos que las expectativas ya iban por los suelos. Café en el restaurante, té, vale. Comida para llevar, perfecto para los días de pereza. Pero el buffet, como todo en la vida, tiene sus altibajos. Lo importante es no perder la esperanza. Una vez me encontré un plato de salchichas extraño. Digamos que les faltaba algo de… ¿sabor? Pero bueno, hay que reírse de estas cosas, ¿no?
Más Opciones: Una Mirada a la Carta y el Bar ¡No todo es buffet, por fortuna! Hay restaurante a la carta, ¡y eso es bueno! Hay bar, ¡y eso es muy bueno! Feliz hora… ¡doble alegría! Bar en la terraza, para disfrutar las vistas… Servicio de habitaciones 24 horas, para los antojos nocturnos. Me imagino que también habrá platos de ensalada y sopa. Y comida en la habitación.
¡ATENCIÓN! Mi experiencia con el servicio de habitaciones… "La verdad, un día, estuve muy vago. El sol, el calor, ese pequeño paraíso… pues, no quise salir. Pedí el desayuno en la habitación. ¡Y ahí fue! El desayuno llegó… con una mermelada que, con el permiso de la persona que la hizo, necesitaba un toque de azúcar. Pero, con lo de la vagancia me daba igual. Y yo feliz comiendo mi desayuno aburrido en mi cama. ¡¡¡Y lo volvería a hacer!!! 😩."
Diversión y Relax: ¿Un Oasis de Paz?
Aquí es donde ¡Siete Mares realmente brilla, ¡o eso prometen! Y sí, en general, no decepciona. Si lo que buscas es relajarte, este lugar es para ti.
Piscinas y Vistas: Un Clásico Que Funciona. La piscina con vistas es espectacular. Literalmente, te quedas embobado mirando el mar. Es el cliché, lo sé, pero funciona. La piscina exterior es perfecta. Hay zona de bar piscina, así que puedes pedir un cóctel y… ¡a disfrutar!
Spa y Más: Para Desconectar del Mundo. El spa es un paraíso. Masajes… el paraíso dentro de un paraíso. Sauna, baño de vapor… ¡la gloria! No me olvidaré de ese masaje relajante que me dejó como nuevo. También tienen gimnasio, si eres de esos locos que se ponen en forma en vacaciones. Baño de pies… ¡yo no soy de esos! Pero para todos los gustos, ¿no?
El Gimnasio… Un Reto para los Más Valientes. El gimnasio/fitness… ok, está ahí. No soy precisamente un atleta, pero le eché un ojo. No parecía que el gym tuviera mucha gente. Pero las máquinas se ven, la verdad, un poco tristes.
Internet y Tecnología: ¿Conectado o Aislado?
Wi-Fi gratis y Wi-Fi en áreas comunes. ¡Importantísimo! Aunque a veces la señal no es tan fuerte como te gustaría. Conexión a Internet LAN en la habitación… si eres de los que necesitan conectarse por cable. Y internet servicios: supongo que para hacer alguna consulta. Y además es ¡gratis en las habitaciones!
Limpieza, Seguridad y COVID: ¿Un Entorno Seguro?
En tiempos de pandemia, la seguridad es clave. ¡Siete Mares parece tomarse en serio el tema.
Limpieza y Desinfección: Un Esfuerzo Visible. Veo que hay productos de limpieza antivirales, desinfección diaria en las zonas comunes, equipos de esterilización… Y entiendo que hay personal entrenado en protocolos de seguridad. ¡Perfecto!
Distanciamiento Social y Precauciones. Distanciamiento físico, comida envasada, artículos de aseo individuales. Todo lo que se espera en estos tiempos.
El Miedo al Virus. No soy médico, pero me tranquiliza saber que toman medidas. Certificación de higiene, lavado de ropa de cama y lavandería a alta temperatura, desinfección de la cocina y utensilios. Son pequeños detalles que te dan tranquilidad.
Habitaciones: ¿Tu Refugio Personal?
Aquí es donde las opiniones se dividen.
Lo Bueno: Comodidades Básicas y Más. Aire acondicionado, ¡gracias a Dios! Wi-Fi gratis (¡otra vez!). Cofre de seguridad, TV por cable, caja fuerte en la habitación. Cafetera/tetera (imprescindible para mi dosis matutina de cafeína). Baño privado, con secador de pelo… todo lo básico. Balcones… ¡un plus!
Lo Mejorable: Un Toque de Cariño. La decoración… bueno, no es modernista, digamos. Pero funcional, eso sí. A veces, la habitación se sentía un poco… impersonal. Pero, al final, es solo un lugar para dormir.
Servicios y Comodidades: ¿Qué Más Ofrecen?
¡Siete Mares no se queda corto! Esto es lo que se dice de manera oficial.
Para los Negocios y Eventos. Hay instalaciones para eventos, sala de reuniones, equipos audiovisuales. Para los que no pueden desconectar del trabajo, o que quieren organizar un evento. Aparcamiento… ¡y gratis!
Atención al Cliente y Comodidades. Recepción 24 horas, conserje, lavandería, cambio de divisas… todo lo que necesitas. Cajero automático, nunca está de mas.
Para Familias Y Para los Niños ¡Para los más pequeños! Servicio de niñera, instalaciones para niños, menús infantiles… Perfecto para los que viajan con sus retoños.
En Conclusión: ¿Vale la Pena?
¡Depende!
¡Siete Mares Jomtien es una buena opción! Si buscas un lugar con piscina espectacular, spa relajante, y un abanico de opciones de comida y bebida, te encantará. Si
¡El Bowl Inn Reino Unido: ¡La Experiencia Gastronómica que Te Dejará Boquiabierto!¡Ay, Dios Mío! ¡Siete Mares Condominio Resort en Pattaya, Tailandia! Aquí va, ¡mi intento de itinerario caótico y lleno de drama! Prepárense para el viaje en la mente de una viajera, que soy yo, probablemente con un poco de resaca…
EL ITINERARIO IMPERFECTO, PERO REAL DE SIETE MARES (¡Y SUS ALREDEDORES!)
Día 1: ¡Llegada, Sol y… ¿Preocupaciones?
- 14:00 - 15:00: Aterrizaje en el Aeropuerto Internacional U-Tapao Rayong-Pattaya (UTP). ¡Yay! Después de 14 horas de vuelo (¡sí, 14 horas!), por fin estoy aquí. La aduana fue… interesante. Miradas raras, preguntas extrañas. Nada que un poco de sonrisa y “¡Soy inocente!” no resuelvan.
- 15:00 - 16:00: Traslado a Siete Mares. El taxi… ¡Dios mío, el taxi! Conducción tailandesa… diferente. Me aferré a los asientos como si mi vida dependiera de ello. Pero ¡llegamos!
- 16:00 - 17:00: Check-in y despliegue épico de equipaje… ¡mi reino de caos! Intentando decidir qué ropa me pondré para la piscina. Dilema existencial. ¿Bikini o bañador? ¿Protector solar factor 50… o 30? ¿O empezar a tomar el sol ya? ¡El tiempo vuela!
- 17:00 - 19:00: ¡PISCINA! La piscina de Siete Mares… ¡de ensueño! Me tiré de cabeza (¡literalmente!) y me sentí como una sirena desorientada. La alegría es instantánea. Intentando evitar que los niños me salpiquen (¡difícil!) y disfrutar de la paz… hasta que mi teléfono casi cae dentro.
- 19:00 - 20:00: Cena en el restaurante del resort. ¡¡¡Comida tailandesa auténtica!!! ¡¡¡Pad Thai!!! ¡¡¡Curry verde!!! ¡Ay, mi estómago! Pedí todo y me arrepentí de no haber pedido más. El camarero, un encanto, creo que se reía de mí por no controlar mi apetito.
- 20:00 - …: Tratando de no dormirme en el sofá. ¿La cama? ¿Un paseo por la playa? ¿Escribir un diario? ¡Absolutamente ninguna de esas opciones! ¡Me rindo! ¡Buenas noches, mundo!
Día 2: ¡¡¡PLAYA, PLAYA, PLAYA!!! (Y Algún Que Otro Drama…)
- 09:00: ¡Despertar tardío! ¡El sol tailandés es implacable! Me siento como un tomate. Necesito agua… ¡Mucha agua!
- 10:00 - 13:00: ¡¡¡¡PLAYA!!!! Jomtien Beach. La arena, el mar, las olas… ¡paraíso! Intentando no quemarme (de nuevo). Los vendedores ambulantes… ¡una locura! ¿Un masaje en la playa? ¿Una piña colada? ¿Una pulsera de la suerte? ¡Todo! Me sentí como un imán para las ofertas.
- 13:00 - 14:00: Almuerzo. ¡Comida callejera! ¡Pad Krapao! ¡Increíblemente picante! Mis labios ardían, pero valió la pena. Tuve que comprar más agua, ¡y un ventilador!
- 14:00 - 16:00: Intento de esnórquel… ¡fracaso épico! Las gafas se empañaron. Tragué agua salada. Vi un pez… ¡y me asusté! Volví a la orilla, derrotada. ¡Pero intenté!
- 16:00 - 17:00 Regreso al condo, me dí cuenta de que me olvidé de la sombrilla en la playa, ¡y no estoy segura si quiero volver!.
- 17:00 - 19:00: Tiempo para la piscina y unas risas.
- 19:00 - …: ¡El espectáculo Alcázar! ¡¡¡¡Drag Queens espectaculares!!!! ¡Trajes increíbles! ¡Coreografías perfectas! Mi mandíbula cayó al suelo… literalmente. ¡Una experiencia increíble! Salí con la cabeza dando vueltas y la tarjeta de crédito temblando.
Día 3: ¡Aventura, Mercado Flotante, y… ¡Una Mala Decisión!
- 08:00: ¡Madrugón! ¡Excursión al Mercado Flotante! ¡Prometedor!
- 09:00 - 12:00: ¡Mercado Flotante de Pattaya! Barcos llenos de comida, souvenirs, y… ¡turistas! ¡Un caos organizado! Compré de todo: fruta exótica, fideos, recuerdos para… ¿quién? No lo sé, compré sin pensar. ¡¡¡Exótica!!!
- 12:00 - 13:00: Almuerzo en el mercado flotante. ¡Más comida! ¡Y más picante! ¡No podía resistirme!
- 13:00 - 17:00: ¡Un Templo! Wat Yansangwararam. ¡Tranquilidad! ¡Belleza! ¡Paz después del caos!
- 17:00 - 19:00: Decisión cuestionable: ¡Masaje tailandés! ¡"Relajante", dicen! ¡Doloroso, digo yo! La masajista… ¡una fuerza de la naturaleza! Me estiró, me dobló, me crujió… Salí sintiéndome como un fideo roto. ¡Necesito un calmante!
- 19:00 - …: Cena y, lo siento, ¡otra vez a la cama! Necesito descansar. Necesito un día de spa entero. Necesito… ¡¡¡¡Un milagro!!!!
Día 4: ¡¡¡¡DE NUEVO PLAYA!!! (Y El Comienzo Del Fin…)
- 09:00: ¡Intentando recuperarme del masaje! ¡Imposible!
- 10:00 - 13:00: ¡¡¡PLAYA!!! ¡Por última vez! ¡Sunsets perfectos!
- 13:00 - 14:00: Ultimo almuerzo. ¿Qué voy a comer?… ¡Pad Thai, por supuesto!
- 14:00 - 16:00: Maletas. ¡La parte más horrible de cualquier viaje! ¡Empacar! ¡Decidir qué dejar! ¡Y… el peso del equipaje! ¡¡¡¡Maldición!!!!
- 16:00 - 17:00 Compras de último momento. ¡Necesito recuerdos!
- 17:00 - …: ¡¡¡¡Adiós, Siete Mares!!!! ¡Adiós, Tailandia! ¡¡¡¡Hasta la próxima!!!! (Espero…) ¿Y ahora? ¡A esperar el vuelo! ¡Miedo terrible, pero me voy con la vista llena de recuerdos inolvidables!
Días 5-7: El regreso. ¡El vuelo largo! ¡El jet lag! ¡La vida de vuelta a la normalidad! ¡Pero con el corazón lleno de recuerdos y con un anhelo insaciable de volver a la aventura!
¡Y así fue mi viaje caótico y maravilloso a Siete Mares Condominio Resort! ¡Espero que les haya gustado mi locura! ¡Adiós, Pattaya! ¡Adiós, Tailandia! ¡Volveré, lo prometo!
¡El Hotelito 27: El Secreto Mejor Guardado de España!¡Siete Mares Jomtien: El Paraíso Tailandés que Te Robará el Corazón! (¡O No!) – Preguntas Frecuentes (Y Mis Divagaciones Al Respecto)
¡Ay, ay, Siete Mares en Jomtien! ¿Paraíso? Bueno, depende del día, la marea, y la cantidad de Chang que hayas bebido... Pero vamos a lo importante: las preguntas (y mis respuestas, que son más interesantes).
1. ¿Qué diablos es Siete Mares Jomtien?
Oficialmente, es un complejo de apartamentos con acceso a la playa en Jomtien, Tailandia. Extraoficialmente, es un lugar donde te puedes encontrar de todo: desde jubilados alemanes bronceándose con un libro de filosofía hasta grupos de amigos intentando dominar el karaoke (con resultados que, a veces, dan ganas de salir corriendo). Es... diverso, digamos.
Yo fui una vez, y recuerdo... ¡la piscina! Una pasada. Claro, a las 8 de la mañana ya estaba copada por abuelas con flotadores en forma de flamencos, pero bueno... ¡Era una piscina! Con palmeras y todo. Intenté hacer unos largos (mal, porque soy un tronco nadando), y casi ahogo a una niña. La culpa fue del cloro, creo yo.
2. ¿Es realmente un paraíso? ¿O es solo marketing?
Mmmm... Paraíso es una palabra fuerte. Hay días que sí, que lo parece: la playa tranquila, el sol cayendo a plomo, un coco fresco en la mano... Es como una postal. Otros días... Hay basura en la playa, motos acuáticas rugiendo como bestias sedientas y vendedores intentando venderte de todo, desde sombreros de paja hasta masajes con aceite de serpiente (¡no, gracias!).
Mi experiencia más 'paradisíaca' fue un atardecer. De verdad. El cielo se pintó de naranja y rosa, el mar estaba PLANO, y yo... ¡tenía una cerveza helada! Me senté en la arena, escuchando las olas, y por un momento, olvidé todos mis problemas. Hasta que un perro callejero, famélico y apestoso, decidió que mi zapato era un juguete apetitoso. ¡Ah, Tailandia! La mezcla perfecta de perfección y caos.
3. ¿Es caro? ¿Cómo está el presupuesto?
Depende de tu nivel de derroche. Los apartamentos, por lo general, no son baratos. Pero la comida... ¡la comida es la gloria! Puedes comer delicioso por muy poco. Un plato de pad thai en un puesto callejero te costará un par de euros, y estará mil veces mejor que cualquier cosa que te pongan en un restaurante "chic".
Yo, personalmente, soy un poco "gastador descontrolado" cuando estoy de vacaciones. Así que mi presupuesto siempre se desmorona. Pero recuerdo un día que comí pescado a la parrilla en la playa. Sencillo, fresco, delicioso. Y me costó... ¡menos de 10 euros! La felicidad, a veces, es barata. O, si eres como yo, te sale cara, porque gastas más en cócteles después.
4. ¿Qué hay para hacer en Siete Mares? ¿Playitas, fiesta?
¡Playas hay! Aunque no son las playas más bonitas de Tailandia, son... funcionales. Puedes tomar el sol, nadar (aunque a veces el agua no esté muy limpia), y practicar deportes acuáticos si te va el rollo. Y sí, la fiesta... Jomtien es más tranquilo que Pattaya (que está al lado), pero hay bares, restaurantes y discotecas donde puedes pasar la noche. O, si eres como yo, puedes acabar en un karaoke, desafinando a grito pelado.
Una vez, acabé en un bar con un grupo de noruegos MUY simpáticos. Nos bebimos toda la cerveza del local y bailamos hasta el amanecer (o hasta que me caí al suelo, no recuerdo bien). Al día siguiente, la resaca fue monumental, pero ¡valió la pena! La vida es demasiado corta para no hacer el ridículo en un bar con noruegos.
5. ¿Es seguro?
Tailandia, en general, es un país bastante seguro, pero siempre hay que tener cuidado. Cuidado con los timos, con los carteristas, con las motos (¡conducen como locos!), y con el alcohol. No dejes tus cosas sin vigilancia, no te metas en líos y... ¡bebe con moderación (o no)! Yo, personalmente, me perdí un par de veces por estar demasiado... alegre. Menos mal que la gente es muy amable y me ayudaron a volver al hotel.
6. ¿Qué otra cosa me recomiendas que no sea la fiesta?
¡Muchos! Explorar los templos de la zona (si te interesa la cultura), visitar el mercado flotante (¡una locura!), hacer una excursión a una isla cercana... O simplemente relajarte en la playa y leer un libro. O, como hice yo una vez, quedarte en el apartamento viendo la tele porque te sentías fatal de la resaca. Todo es válido.
Una vez intenté ir a un templo. Me equivoqué de camino y acabé en un mercado. Un mercado APOTEÓSICO. Olores raros, colores vibrantes, gente por todas partes... Compré un montón de cosas que no necesitaba (¡un sombrero gigante de paja, un collar de conchas, un peluche de elefante!), pero me lo pasé genial. Es que Tailandia es así: te sorprende en cada esquina.
7. ¿Volverías a Siete Mares?
Ufff... A veces, creo que sí. A veces, creo que no. Es un lugar con sus pros y sus contras. Pero hay algo... Esa mezcla caótica, esa gente, esa comida... Me dejó una huella. Y, sinceramente, necesito otra dosis de pad thai y karaoke desafinado con noruegos. Así que, probablemente, sí. Aunque sea para quejarme. Porque, al fin y al cabo, de eso se trata la vida, ¿no?
Y una cosa más: nunca, jamás, te tomes un masaje con aceite de serpiente. Créeme. Te lo digo por experiencia (y por el dolor de espaldaHotel Ahora