¡Bader Suites: ¡Los apartamentos de lujo en Alemania que te dejarán sin aliento!
¡Madre mía, ¿qué te puedo decir de las Bader Suites? ¡Te juro que me dejaron sin aliento, literalmente! Y no solo por la buena vida, sino por la cantidad de cosas que tienen. Prepárate, porque esto va a ser una reseña completa, larga, y con un toque de mi propia locura. Prepárense para un viaje, porque yo ya pasé por eso. Y no fue normal, bueno, nada es normal conmigo.
¡Bader Suites: ¡Los apartamentos de lujo en Alemania que te dejarán sin aliento! - La Revelación (Con un toque de drama español)
¡Dios mío, llevo semanas pensando en cómo contarlo! ¿Por dónde empiezo? Quizás por lo más importante: ¡La accesibilidad!
Accesibilidad: ¡Alabado sea! ¿Sabes lo frustrante que es ir a un hotel y que el ascensor parezca un laberinto? Bueno, aquí todo está pensado. Wheelchair accessible, la entrada, las habitaciones, todo. ¡Un alivio! No tuve que andar buscando rampas escondidas o preguntar a cada rato. ¡Bravo, Bader Suites!
Internet: ¿Te imaginas estar en un lugar de ensueño y no poder subir tus fotos a Instagram? ¡Horror! Pero no te preocupes, ¡Wi-Fi [free] en todas las habitaciones! Y no, no es la típica conexión lenta. Internet access – LAN también está disponible, por si eres más de cable. Te lo digo, me pasé horas enviando videos a mi familia y amigos… ¡Y todos tenían envidia! Internet, Internet [LAN], Internet services, Wi-Fi in public areas… vamos, que no te vas a quedar incomunicado ni por un segundo.
¡Ay, el Relax! (o cómo me pasé la mitad del viaje en bata)
- Spa y Relax: (¡Mi Perdición!) ¡Aquí es donde casi me declaro residente permanente! Spa/sauna, Sauna, Steamroom, Pool with view, Swimming pool [outdoor], Massage, Body scrub, Body wrap, Foot bath… ¡Es que no me lo podía creer! Ya te digo, me pasé la mitad del viaje en bata, de un sitio relajante a otro. El Pool with view, ¡qué maravilla! Te juro que me sentía como Cleopatra. El masaje… ¡ay, el masaje! Casi me duermo de lo bien. Luego el Body scrub y el Body wrap… ¡mi piel parecía de bebé! Y las saunas… ¡un paraíso! Y la piscina… ¡con vistas! No sé si te lo he dicho ya. En fin, que si eres de los que busca relax, ¡este es tu sitio! No te vas a arrepentir. Gym/fitness, Fitness center… vale si, también puedes hacer ejercicio… yo no fui… pero bueno, ahí está.
La Limpieza: ¡Un Santo Remedio! (sobre todo en tiempos de pandemia)
- Cleanliness and safety: ¡Impresionante! Ya sabes, con todo lo que ha pasado, la higiene es clave. Y aquí se lo toman muy en serio: Anti-viral cleaning products, Daily disinfection in common areas, Hand sanitizer, Individually-wrapped food options, Physical distancing of at least 1 meter, Professional-grade sanitizing services, Room sanitization opt-out available, Rooms sanitized between stays, Sanitized kitchen and tableware items, Staff trained in safety protocol, Sterilizing equipment. ¡Te sientes seguro! Hasta me quedé mirando cómo desinfectaban la habitación… ¡parecía una escena de película! Safe dining setup. Todo impecable. Y el Hygiene certification para darte tranquilidad. Me quedé muy tranquila, la verdad. Y ahora, ¡la comida!
¡A Comer! (¡Mi Momento Favorito!)
- Dining, drinking, and snacking: ¡Aquí es donde la cosa se pone seria! Restaurants, Room service [24-hour], A la carte in restaurant, Breakfast [buffet], Coffee shop, Bar, Poolside bar, Snack bar, Vegetarian restaurant, Asian cuisine in restaurant, Western cuisine in restaurant… ¡Madre mía, la variedad! Yo, que soy de buen comer, ¡estaba en mi salsa! El Breakfast [buffet] es de otro planeta. ¡De todo! Asian breakfast, Western breakfast… ¡De verdad! Me sentía como un rey. Luego, los restaurantes… ¡qué maravilla! Platos internacionales, platos alemanes, ¡de todo! A la carte in restaurant, Buffet in restaurant, Coffee/tea in restaurant, Desserts in restaurant, Salad in restaurant, Soup in restaurant. Y la Happy hour… ¡un lujazo! ¡Una cerveza tras otra! Y todo con vistas preciosas. Y si te da pereza salir, ¡el Room service [24-hour]! ¡Un puntazo! Aunque, tengo que confesar, yo me negué a pedir comida a la habitación, ¡quería disfrutar del bar!
¡Hablemos de las Habitaciones! (¡Mi Nido, Mi Refugio!)
- Available in all rooms: Aquí es donde todo se vuelve personal. ¡La habitación! Air conditioning, Alarm clock, Bathrobes, Bathroom phone, Bathtub, Blackout curtains, Carpeting, Closet, Coffee/tea maker, Complimentary tea, Daily housekeeping, Desk, Extra long bed, Free bottled water, Hair dryer, High floor, In-room safe box, Interconnecting room(s) available, Internet access – LAN, Internet access – wireless, Ironing facilities, Laptop workspace, Linens, Mini bar, Mirror, Non-smoking, On-demand movies, Private bathroom, Reading light, Refrigerator, Safety/security feature, Satellite/cable channels, Scale, Seating area, Separate shower/bathtub, Shower, Slippers, Smoke detector, Socket near the bed, Sofa, Soundproofing, Telephone, Toiletries, Towels, Umbrella, Visual alarm, Wake-up service, Wi-Fi [free], Window that opens. ¡Madre mía, qué de cosas! Pero lo mejor: la cama. ¡Una maravilla! Extra long bed para dormir a pierna suelta. Y las blackout curtains, ¡un sueño! Nada de luz por la mañana (¡sí, soy de dormir hasta tarde!). ¡El baño! Separate shower/bathtub Y mi bata, por supuesto (Bathrobes). ¡Una gozada! Y el Wi-Fi [free] para seguir subiendo fotos. Ay, y la vista… ¡desde la ventana, es que no me lo esperaba!
Servicios y Conveniencias: ¡Como en Casa, Pero Mejor!
- Services and conveniences: Aquí es donde te das cuenta de que son unos cracks. Air conditioning in public area, Audio-visual equipment for special events, Business facilities, Cash withdrawal, Concierge, Contactless check-in/out, Convenience store, Currency exchange, Daily housekeeping, Doorman, Dry cleaning, Elevator, Essential condiments, Facilities for disabled guests, Food delivery, Gift/souvenir shop, Indoor venue for special events, Ironing service, Laundry service, Luggage storage, Meeting/banquet facilities, On-site event hosting, Outdoor venue for special events, Safety deposit boxes, Smoking area. ¡De todo! El Concierge, súper amable. El Doorman, siempre pendiente. El Daily housekeeping, impecable. ¡Y hasta un Smoking area para los fumadores! (Aunque yo no fumo, lo aprecio por los que sí). Me encantó el Cash withdrawal. El Dry cleaning… ¡para no tener que lavar la ropa!
¡Para Los Niños y No Tan Niños! (¡Para Todos!)
- For the kids: Babysitting service, Family/child friendly, Kids facilities, Kids meal. Me pareció muy lindo que tuvieran tantas opciones para los niños…
¡Seguridad! (¡Claro que sí!)
- Access, CCTV in common areas, CCTV outside property, Check-in/out [express], Check-in/out [private], Couple's room, Exterior corridor, Fire extinguisher, Front desk [24-hour], Hotel chain, Non-smoking rooms, Pets allowed unavailable, Proposal spot, Room decorations, Safety/security feature, Security [24-hour], Smoke alarms, Soundproof rooms. Siempre me sentí muy segura, con la seguridad y la vigilancia.
¡Cómo Llegar y Moverse! (¡Facilísimo!)
- Getting around: ¡Perfecto! Airport transfer, Bicycle parking, Car park [free of charge], Car park [on-site], Car power charging station, Taxi service, Valet parking. ¡Nada de complicaciones! Tenían de todo para que te sintieras a gusto. Y no puedo olvidarme de la atención al cliente, que es muy importante. En la recepción son amables, y profesionales y realmente se preocupan por ti.
**¡El Veredicto
¡Bader Suites: ¡Apartamentos de Lujo en Alemania que te Dejarán Sin Aliento!¡Ay, Dios mío! ¡A empacar! ¡Alemania, aquí vamos! Y… ¿dónde está mi pasaporte? ¡Ya me estoy estresando, y el viaje ni siquiera ha empezado! Pero bueno, prometí un itinerario para mi aventura en las Bader Suites - Apartment Deluxe, y aquí va, con todo y el caos inherente a mi existencia. Prepárense, porque no hay filtro aquí.
Día 1: ¡Llegada y el Misterio del Wi-Fi! (O… ¿Cómo Sobrevivir sin Instagram?)
- Mañana: ¡Uf! Aterrizamos en Berlín. El vuelo… bueno, digamos que el señor en el asiento de al lado tenía una tos que parecía que iba a sacar el pulmón. Pero llegamos, ¡y vivitos y coleando! Taxi al apartamento en Bader Suites. ¡La emoción! Imaginen la escena: yo, con mi maleta gigante (siempre llevo demasiado, siempre), y… ¡la clave! ¡La clave para la felicidad, para la libertad! El apartamento, ¡guau! Es… moderno. Demasiado moderno para mi gusto. Siento que puedo romper algo con solo respirar…
- Tarde: ¡A instalarse! Desempacar, organizar (intentar), y… ¡PROBLEMA! El Wi-Fi. ¡No funciona! ¿¡Cómo voy a vivir sin mi dosis diaria de redes sociales?! ¡Es una crisis existencial! Llamo a recepción. Me prometen que lo arreglarán… Por mientras, intentaré leer un libro. (Ya veremos cuánto dura). Salida a explorar el vecindario. Me encuentro con una panadería. ¡El olor! ¡La gloria! Compro un pretzel gigante. ¡Una maravilla! La mantequilla se derrite en mi mano. ¡Perfecto! Un poco de grasa para el alma… y también para la ropa…
- Noche: ¡El Wi-Fi sigue sin funcionar! ¡Estoy en pánico! Pero… descubro un pub irlandés. ¡Un oasis de cerveza oscura y música en vivo! Conozco a un par de alemanes. Uno me cuenta chistes malos. El otro… bueno, él… es muy alemán. Se toman 3 pintas. Uno de ellos me dice que Alemania es "muy buena". ¡Me da risa! Intento explicar mi pequeño dilema tecnológico… ¡No me entienden! Pero me ofrecen otra cerveza. ¡Acepto! Me acuesto tarde (muy tarde, creo). ¡El Wi-Fi puede esperar! O no. Tal vez mañana.
Día 2: ¡El Muro, los Museos… y la "Kriminalroman"! (O… Soy un desastre cultural)
- Mañana: ¡Despertar! Con resaca (¡ay, no!) y con el Wi-Fi… ¡¡¡FUNCIONANDO!!! ¡Aleluya! Después de una hora de revisar emails, intentar hacer algo productivo. ¡Fallé! Voy a visitar el East Side Gallery. ¡El Muro de Berlín! Impresionante. Emocionante. Lloré un poquito. (No lo juzguen). Las pinturas… ¡wow! El arte urbano. ¡Increíble! (Me tomé mil fotos, claro). Después, al Museo de Pérgamo. ¡Cosas antiguas! Columnas gigantes! Un montón de gente. Me sentía un poco… perdida. La audioguía no ayudaba mucho. Me aburrí un poco. ¡Lo confieso! Soy más de museos de cómics, que de museos de estatuas.
- Tarde: Más museos. El Museo Neues. ¡Oh, Dios! Arte moderno. ¡Más perdición! (Perdón, soy un alma simple). Vuelvo al apartamento. Un poco de Netflix (¡aprovechando el Wi-Fi!). Y, ¡oh, sorpresa! Veo un anuncio de una Kriminalroman alemana. ¡Un misterio! ¡Con asesinato! En alemán. ¡¿Por qué no?! Me animo, la veo. Entiendo, más o menos, la mitad. Pero la atmósfera… ¡es fantástica! Misteriosa, oscura. ¡Me encanta! Me siento como una detective de segunda fila.
- Noche: Cena en un restaurante tradicional alemán. ¡Salchichas! ¡Chucrut! ¡Cerveza! ¡Feliz! El camarero… un tipo muy peculiar. Me cuenta chistes peores que el alemán del pub. Pero me río. Me siento más alemana que nunca. ¡Un poco borracha también! Regreso al apartamento. Pienso en mi Kriminalroman. ¡Quién será el asesino! ¡¡¡Misterio!!! ¡Me voy a la cama, esperando la respuesta!
Día 3: ¡La Puerta de Brandeburgo, El Reichstag… y el Misterio de la Lavadora! (¡Porque la vida es una comedia, incluso en Alemania!)
- Mañana: ¡La Puerta de Brandeburgo! Impresionante. Imponente. Me tomo una foto con ella. (Obligatorio). El Reichstag. ¡La sede del gobierno! Después de mil colas, logro entrar. La cúpula de cristal. ¡Las vistas! La historia… ¡impresionante! (Pero tengo hambre). Me compro un helado. ¡Delicioso! Encuentro un parque. Me siento a descansar. Observo a la gente. Un niño le da de comer a las palomas… ¡qué mono!
- Tarde: ¡A lavar ropa! (Sí, la vida no sólo es turismo). En la descripción del apartamento decía que había lavadora… ¡PERO NO SÉ CÓMO FUNCIONA! ¡Es como una nave espacial! Llamo a recepción. Otro lío con el idioma. Me explican… creo. Intento. Pongo la ropa. Pongo jabón… ¿Dónde va el suavizante? ¡Misterio! ¡Exploto! La lavadora hace ruidos raros. ¡Me da miedo! Voy a comprarme otra cerveza (para calmar los nervios). Me encuentro con un grupo de chavales que están en la plaza, y me enseñan… ¡y funciona! ¡Qué alivio!
- Noche: ¡Cena! En un restaurante con vistas. (Me siento sofisticada). Pero pido una pizza, y el camarero me mira raro. ¡Soy lo peor! Después, pienso en las aventuras del día. ¡La lavadora! ¡El misterio de la Kriminalroman! (¡ya casi lo entiendo todo!). ¡Alemania! ¡Qué loco! Con ganas de ir a dormir…pero antes… ¡un último capítulo de la Kriminalroman!
Día 4: ¡¡¡El Fin, el Tren… y la Tristeza de la Partida!!! (¡Y, por supuesto, ¿dónde está mi cargador de móvil?!)
- Mañana: ¡Última mañana! Me levanto con la Kriminalroman resonando en mi cabeza… ¡YA SÉ QUIEN ES EL ASESINO! (¡Spoiler alert: era el mayordomo!). ¡Limpio el apartamento! (Bueno, intento). Recojo mis cosas. ¡Otra vez la maleta gigante! ¡Y dónde está mi cargador de móvil?! ¡Lo necesito! (Otro drama existencial). Lo encuentro… en la nevera. ¡Cosas que pasan!
- Tarde: ¡Me voy! Tren a… (a dónde voy, ya no importa). Salida desde la estación. Bader Suites. ¡Adiós! ¡Gracias por la aventura! (A pesar del Wi-Fi y la labadora). Me siento… raro. Triste. Alemania… ¡me gustaste! (A pesar de los chistes malos y mis problemas con el alemán). Nunca olvidaré la Kriminalroman, el olor a pan, la gente de la calle…
- Noche: En el tren. Escribiendo esto. Con la cabeza llena de recuerdos. De la risa a las lágrimas. De la fascinación al aburrimiento. ¡Así es la vida! Y así fue mi aventura en Alemania. ¡Hasta la próxima! (¡Y espero que mi próximo apartamento tenga un Wi-Fi fácil!… Y, o mejor, ¡que tenga una lavadora con un manual en español!). ¡¡¡Adiós, Alemania!!!
¡¿Qué diablos son las Bader Suites, y por qué TODO el mundo habla de ellas?!
¡Ay, amiga! ¡Las Bader Suites! Son… bueno, son apartamentos de LUUUUUUUUJO en Alemania. Piensa en las suites más bonitas que has visto alguna vez, pero triplica el glamour, añade chimeneas *reales* (no esas cosas eléctricas de mentira), y esparce un poco de magia alemana. Todo el mundo habla de ellas porque, sinceramente, son un sueño hecho realidad. Literalmente, yo soñé con una suite una vez… y la decoración era MUY similar… ¡fue escalofriante!
Y lo mejor: No son solo apartamentos, ¡son experiencias! Servicio de conserjería a todas horas, gimnasio privado (¡con sauna!), vistas que te roban el aliento… Yo, personalmente, me derrito con el desayuno buffet. ¡Madre mía, la bollería! Olvídense de Dietas y hola a la Vida.
¿Son… caras? (Pregunta del millón, lo sé…)
¡Ah, la pregunta que todos tememos! Sí, carísimas. MUY caras. Pero a ver, ¿a quién le importa el precio cuando estás viviendo como la realeza? (Vale, un poco sí importa, no me malinterpretes. Mi cuenta bancaria llora cada vez que pienso en ellas…). Pero, bueno, si te lo puedes permitir, es una inversión en… felicidad. O al menos, en una felicidad temporal que te da un sofá de terciopelo y un mayordomo disponible.
Anécdota: Una vez vi a un tipo en la recepción que parecía algo así como un Príncipe Ruso, hablando por teléfono. Con acento, ¡claro! "Sí, bueno, reserven la suite presidencial… y envíen el caviar… y no, no el barato". Me dio un poco de envidia, lo admito. Pero a la vez, pensé: "¡A ver si te lo disfrutas, muchacho!"
¿Cómo puedo reservar una Bader Suite? (¿Y puedo pedir un descuento? Porfa.)
La reserva es relativamente sencilla: Ve a su página web (si te llega el Internet) o llama al número que te den. Pero… prepárate para desembolsar pasta. (Descuentos… lo dudo mucho, a no ser que seas un influencer con millones de seguidores. Y aún así, yo dudaría. Las Bader Suites no necesitan publicidad, te lo aseguro.)
Mi consejo: Ahorra. Come arroz con huevo durante un año. Vende tu alma (es broma… a medias). O simplemente, considera ir con un amigo MUY, MUY generoso. O tal vez, cruza los dedos para que te toque la lotería. ¡Yo sigo cruzando los míos!
¿En qué ciudades de Alemania están las Bader Suites? ¿Están en Berlín?
¡Sí, afortunadamente! Puedes encontrar Bader Suites en algunas de las ciudades más glamurosas de Alemania, incluyendo Berlín, pero no en todas (¡aún!). No puedo darte una lista exacta porque, sinceramente, mi memoria es como un colador. Pero te aseguro que están en los lugares más "cool". Investiga en su página web (¡ya la mencioné!) y ahí te enterarás. ¡Ojo! En algunas hay lista de espera…
Mi opinión: Si te lo puedes permitir, ve a Berlín. La combinación de lujo alemán y ambiente bohemio es… ¡explosiva! Imagínate: desayuno con croissants en tu suite, luego un paseo por el Tiergarten, y por la noche, cena en un restaurante con estrellas Michelin. ¡Y después, a dormir en tu cama de ensueño! (Suspiro…)
¿Qué hace que las Bader Suites sean… "especiales"? ¿De verdad valen la pena?
¡Ay, la pregunta del millón (otra vez)! ¿Vale la pena? ¡Depende! Si tienes la pasta suelta, ¡por supuesto que sí! Si te tienes que endeudar y comer fideos instantáneos durante un año, quizás no. Pero… hay algo mágico en las Bader Suites. Es el nivel de detalle, la calidad de los materiales, el servicio impecable… Es como entrar en otro mundo. Un mundo donde tus problemas desaparecen y solo importa disfrutar.
Experiencia personal (¡y no la más glamurosa, para ser honesta!): Una vez, en una Bader Suite (¡sí, gracias a un amigo que me invitó! ¡Le debo la vida!), derramé café sobre un sofá de seda. ¡PÁNICO TOTAL! Pensé que me iban a echar a patadas. Pero el personal… ¡increíble! Llegaron en segundos, con una sonrisa, y solucionaron el problema como si fuera magia. En ese momento, entendí lo que pagas: por la tranquilidad, por la comodidad, por la sensación de que te cuidan. ¡Y eso, seamos sinceros, vale su peso en oro!
Un consejo: Si tienes la oportunidad, ¡ve! Solo una vez. Incluso si tienes que robar un banco (¡es broma, no lo hagas!). Es una experiencia que te quedará grabada en la memoria. Y puedes fardar para siempre (¡yo lo hago!).
¿Hay alguna desventaja? (¿Además del precio, claro?)
¡Uf, sí! Aparte del precio… (lo siento, es que es lo que más fastidia). A veces me sentí un poco… fuera de lugar. Rodeada de gente que parecía salida de una revista de moda, con ropa que costaba más que mi coche (¡literalmente!). Un poco de inseguridad, ¿sabes? Pero bueno, ¡a levantarse y a lucir tu mejor sonrisa! (Aunque por dentro estés pensando: "¿Dónde están mis vaqueros rotos y mi camiseta con un agujero?")
Otra desventaja: ¡Lo difícil que es volver a la realidad después! Cuando sales de la suite, la vida normal parece… un poco sosa. Tu casa, por muy mona que sea, no tiene el mismo encanto. Y el desayuno, ya no es tan especial. ¡Es una adicción! Te lo juro.
¿Son aptas para niños? ¿O mejor dejarlos en casa?
¡Depende! Si tus hijos son angelitos (¡los míos no lo son, definitivamente!), tal vez sí. Pero las Bader Suites no son precisamente "Hotel Facils