¡Filipinas te llama! Reserva tu cama en BOOK A BED HOSTEL: ¡La aventura te espera!
¡Filipinas te llama! (Y Book A Bed Hostal… ¡Uy, qué rollo!) - Crítica Desordenada, Honesta y con Mucho Sabor
¡Ay, muchachos! ¿Qué les digo? Este review de ¡Filipinas te llama! Reserva tu cama en BOOK A BED HOSTEL: ¡La aventura te espera! va a ser un lío, como mi maleta después de una semana de viaje. Pero prometo ser sincera, muy sincera. Porque, a ver, un hostal es un poco como una caja de bombones: nunca sabes qué te va a tocar. ¿Listo para el viaje? ¡Pues vamos!
Empecemos con la parte "técnica" (¡ay, qué aburrido!):
Accesibilidad: Mmm… bueno, aquí hay que ser realistas. Dicen que hay facilities for disabled guests, pero no he visto un detalle específico. Es crucial que consulten directamente con el hostal sobre exactamente qué ofrecen. Igual, no se me ocurrió preguntar, ¿eh? ¡Mi error!
Internet: ¡Gloria a Dios por el Free Wi-Fi in all rooms!! Y, por supuesto, Internet access – wireless y Internet access – LAN por si te da por ser "old school". El Wi-Fi, funcional. A veces un poco lento, pero ¿qué esperabas? ¡Estamos en Filipinas! La Internet services… normalitos.
Limpieza y seguridad: Esto SÍ me importa. Vi Anti-viral cleaning products, Daily disinfection in common areas, Rooms sanitized between stays, Hand sanitizer por todos lados. Me dio seguridad. Además, CCTV in common areas y CCTV outside property. Y, eh… Smoke alarms, Fire extinguisher. ¡Bien por eso! Y aunque no soy de andar con rollos, el ver Security [24-hour], es tranquilizador.
¡Ahora, a lo bueno! (Y lo feo… y lo raro…):
Comida y Bebida: La Gran Aventura Gastronómica (Con Altibajos)
- Breakfast [buffet]: Bueno, el desayuno… digamos que es "asiático" (o sea, arroz, huevo frito y salchicha). Asian breakfast, más o menos. No esperen croissants recién horneados, amigos. Y menos mal que había Coffee/tea in restaurant porque, por la mañana, sin cafeína, ¡soy un zombie! Un poco de Western breakfast también para quienes no se animan a la aventura.
- Restaurants / Dining: Tienen el A la carte in restaurant, Asian cuisine in restaurant, International cuisine in restaurant y cosas para picar como Snack bar y ¡Salad in restaurant! Pero ojo, no todo es gloria. Una noche, pedí sopa y… mejor no les cuento. ¡Era incomible! No sé si era mi gusto, pero me quedé con hambre. Me arrepiento un poco de no haber probado la Vegetarian restaurant, pero bueno, ya será.
- Drinking: El Bar es un alivio (sobre todo después de un día de tour). Happy hour… ¡sí, por favor! Para rematar, tienen Poolside bar. ¡Genial!
- Otros: También puedes pedir Bottle of water y ¡ojo!, Breakfast takeaway service.
Las Cosas Para Hacer (¡o no hacer!):
- Swimming pool [outdoor]: ¡La piscina! ¡Un oasis! Pool with view. ¡Perfecta para relajar!
- Spa/sauna: ¡Uy, qué relax! No probé el Spa, pero me quedé con ganas. Tienen Sauna, Steamroom, y ¡hasta Foot bath!
- Fitness center / Gym/fitness: Hay un Fitness center (¡sí, se puede hacer ejercicio!), pero yo, en Filipinas, prefiero la pizza y la cerveza. Body scrub, Body wrap, y Massage… ¡Tal vez la próxima vez!
Servicios y Conveniencias: Lo Que Te Puede Salvar La Vida (o No)
- Air conditioning in public area / Air conditioning: ¡Bendito aire acondicionado! Air conditioning in public area es vital. ¡Y en la habitación, también!
- Services: Cash withdrawal (¡indispensable!), Currency exchange, Daily housekeeping, Laundry service (¡gracias a Dios!), Luggage storage, Safety deposit boxes (¡para no perder tu pasaporte!).
- For the kids / Family/child friendly / Babysitting service / Kids meal: Parece que sí, pero yo, sin niños, no puedo decir mucho.
- Otros: Concierge, Doorman, Front desk [24-hour], ¡un lujo! Elevator, Exterior corridor. Meeting/banquet facilities. ¡Y Invoice provided, para los más formales!
En la Habitación: Tu Refugio (O tu Prisión… Depende)
- ¡Lo básico! Air conditioning, Alarm clock, Coffee/tea maker (¡sí!), Hair dryer, Mini bar, Private bathroom, Refrigerator, Shower, Wi-Fi [free].
- Lo extra: Additional toilet, Bathrobes, Bathtub, Blackout curtains, Free bottled water, High floor, In-room safe box, Laptop workspace, ¡Slippers! ¡Ay, qué gusto!
¡Ahora, la joya de la corona! (O el bajón, según el día):
¡La "EXPERIENCIA" (O La Falta De):
El Personal: Aquí, el desastre… a medias. Algunos, un amor. Staff trained in safety protocol. Otros… bueno, con un poco de "falta de chispa" y en su mirada. De repente, te sentías un poco "invisible". La barrera del idioma (a veces) era notoria, y parecía que no se esforzaban mucho por conectar con los huéspedes. ¡Una pena! Pero el servicio de Room service [24-hour] te rescataba en los momentos de necesidad.
La "Aventura que te Espera": ¡Ah, sí! El marketing. El hostal estratégicamente puede organizarte airport transfer y Taxi service. Aunque un día, lo único divertido fue el tener que caminar kilómetros para conseguir un taxi. Es muy Couple's room y con un Proposal spot. ¡Ojalá me hubieran propuesto matrimonio ahí!
¿El Veredicto (¡O el Desvarío Final!):
¡Filipinas te llama! Y BOOK A BED HOSTEL… es un hostal. Con sus cosas buenas, sus cosas malas, y sus cosas raras. Cleanliness and safety, es lo que más me gustó. Es un lugar para aventureros de bajo presupuesto y con estómago fuerte. No esperes el Ritz, ¡tenlo claro! Pero si buscas un lugar para dormir, relajarte en la piscina y estar en el epicentro de la "movida" (o sea, cerca de todo en Filipinas), este hostal cumple.
¡Y ahora, la oferta que te hará (o no) reservar!
¡No te quedes fuera de la Aventura! Reserva YA tu cama en BOOK A BED HOSTEL y sumérgete en el vibrante corazón de Filipinas!
- ¿Eres un alma aventurera con presupuesto ajustado? ¡Este es TU sitio!
- ¿Te gusta la piscina con vistas y un ambiente relajado? ¡Aquí la tienes!
- ¿Buscas un punto de partida para explorar la isla? ¡Estás en el lugar correcto!
¡Pero espera!
- Por tiempo limitado, te ofrecemos un 10% de descuento en tu reserva si usas el código FILIPINAS10 al hacer el check-in. ¡Aprovecha esta oportunidad única!
- ¡Además, te regalamos un desayuno asiático (¡o occidental!) en tu primera mañana! ¡Empieza el día con energía!
- ¡Y no te preocupes por la seguridad! Contamos con todas las medidas para que te sientas protegido y tranquilo.
¡No lo pienses más! ¡¡Filipinas te espera y BOOK A BED HOSTEL te está preparando la cama!! ¡Reserva ahora y que la aventura te abrace!
(PD: ¡No olvides llevar tapones para los oídos! A veces, los del hostal se ponen un poco… ruidosos. Jijiji)
¡Rickerby Grange: ¡El Escape Rural Británico que Necesitas!¡Ay, Dios mío! This is going to be a hot mess, in the best sense of the word. Here's my attempt at a Book A Bed Hostel, Philippines adventure - the totally unvarnished version:
My Book A Bed Hostel Calamity (And Triumph!)… Maybe… a Diary of Almost-Success
Prologue: The Pre-Trip Panic
Okay, deep breaths. Philippines. Book A Bed. Me. This is happening. I just finished booking my flights, which cost more than a small island. The hostel's Instagram? Perfect, obviously. I, on the other hand, am far from perfect. I'm already envisioning myself getting eaten alive by mosquitos, forgetting my passport (again!), and tripping over a stray chicken. This feels like a disaster waiting to happen, but also… a total adventure? I can't decide.
Day 1: Manila - Arrival and the Dreaded Jeepney
Morning: Arrive at Ninoy Aquino International Airport (NAIA), surviving the chaos of customs. Triumph! First check. The humidity hits me like a warm, wet blanket. Instantly frizzy hair. Commence sweating.
Afternoon: Find that airport transfer thing. I'm meant to be in the city but, wait, is this the right bus? The driver's nodding, which surely means something other than "yes," right? Finally, I'm at Book A Bed Manila. It's…clean? Relief washes over me. The dorm room is as advertised, which is a small miracle.
Evening: Ah, Manila. I'm feeling brave, I think. Must experience a Jeepney (those ridiculously decorated public transports). Navigating the route is like solving a complex math problem. I may or may not have almost got separated from the hostel. I finally find my way to a restaurant. Food? Amazing. Feeling accomplished. I am now a Manila-conqueror! Exhausted but thrilled.
Day 2: Manila - Cultural Clash and Chicken Adobo Bliss
Morning: Trying to remember what the word for "lost" is in Tagalog, as I am probably it. The hostel offers a walking tour. Great! But the guide speaks so fast, I miss the nuances of everything. It is a little disheartening. I am definitely learning more from the locals. They are so helpful.
Afternoon: The church visit was stunning, but mostly I was mesmerised by the sheer number of people. The air hummed with a different kind of energy. Then there was the market… Oh, the market. I accidentally bought three mangoes. They are delicious.
Evening: Dinner. Chicken Adobo. This is what I need. It's a flavor bomb. The best meal of my life. The restaurant is tiny, and full of locals. It's definitely an experience. I'm going to declare myself an expert in Filipino cuisine after this one meal.
Day 3: Island Hopping - Paradise? (Maybe.)
Morning: Checked out. Catching a bus. The bus is late. Of course, it is. This is supposed to be the laid-back island life, isn't it? I'm already starting to get grumpy.
Afternoon: Arrived on a beach that should be in all the travel magazines. Turquoise water, white sand. Okay, I'm starting to see the appeal. The sun is scorching, and I’m covered in sunscreen. Snorkeling. The fish are… bright. It's beautiful. My attempts to take a selfie with a sea turtle end in failure. I blame the salty water.
Evening: Back at the hostel, which, thankfully, is also stunning. Trying to organize the photos. I am probably going to lose some of them. Meet some interesting people at the hostel. They are all very young and cool. I feel old. Have a few San Miguels, which greatly improve my mood. Talking to the hostel staff - real gems.
Day 4: Lost in Translation (and Finding Myself, Maybe)
Morning: Woke up with the worst sunburn. The sun really did a number on me. Must. Stay. Inside. Lesson learned.
Afternoon: Trying to navigate the local shops. My Tagalog is still basically non-existent. I ask for "ice cream" and end up with…something resembling a frozen pudding pop. I don't care. It's cold.
Evening: Talking to the hostel chef. A truly phenomenal person. We talked, and it was so cool. Then the hostel hosted a small party, and I felt I was part of something.
Day 5: Reflections and Ramen (and Regret about the Sunburn)
Morning:Packing. The hardest part. I am leaving the Philippines with so many memories. The sunburn itches. I am kind of sad to go.
Afternoon: Flights got delayed. Had a last Filipino ramen. I am thinking of how amazing they are, while the waiter is laughing. I was probably speaking gibberish the whole time. It was a trip of imperfections.
Evening: Boarding the plane. Goodbye, Philippines. You glorious, chaotic, beautiful mess. I'm already planning my return. And I'm packing more sunscreen next time. My skin will thank me.
Postscript: The Lesson (Maybe)
This trip wasn't perfect. There were moments of panic, frustration, and questionable food choices. But there were also moments of pure, unadulterated joy, beauty, and connection. And that, my friends, is what adventure is all about. Book A Bed Hostel? Definitely recommended. Just maybe bring a phrasebook and a really good hat. And plenty of sunscreen. Seriously.
¡Descubre el Paraíso Escondido de Les Écrins: Belvedere, Francia!¡¿Qué diablos es eso de "Filipinas te llama"?! ¿En serio?
¡Ja, ja, ja! Vale, vale, lo entiendo. Suena a... ¿telemarketing de un convento tropical? Pero no, en serio. "Filipinas te llama" es la forma en que Book A Bed (¡y tu servidora, después de la experiencia!) intentamos seducirte para que vengas a la aventura filipina. Básicamente, es nuestra versión de "Hola, ven a pasarlo de puta madre". ¡Y funciona! Al menos, a mí me funcionó... aunque al principio me pareció un poco... ¿agresivo? Pero luego te das cuenta de que es pura energía, la energía que necesitas para lanzarte a la locura de las Filipinas. Palabra de mochilera.
A ver, ¿y el Book A Bed Hostel es realmente... el paraíso prometido? ¿O te venden humo?
¡Ay, el paraíso! Mira, no te voy a mentir, no hay ángeles con arpas ni cascadas de cerveza (aunque, ya puestos, ¡menuda idea!). Pero sí, sí que es un buen punto de partida. A ver, la ubicación es clave: cerca de todo, pero lo suficientemente apartado para que no te atropelle el bullicio. El ambiente... ¡ufff, el ambiente! Es como una fiesta de bienvenida constante. Conoci gente que te llevas a casa y te dan un abrazo cada vez que llegas... y no solo eso, ¡también te regalan comida!
Ah y los precios? ¡Claro que son un plus!
¿Las camas? ¿Son cómodas? ¿Me voy a despertar con la espalda hecha trizas?
¡Uf! Esta es la pregunta del millón, ¿verdad? Dormir bien es CRUCIAL cuando vas de mochilero. Y sí, las camas... bueno, no son colchones de plumas de cisne, pero son decentes. Limpias, con sábanas que no parecen sacadas del infierno (¡crucial!), y con taquillas para guardar tus miserias. Pero, ojo, ¡no esperes el Hilton! Es un hostel, ¡recuerda! El espacio es limitado, pero la comodidad es... digamos, funcional. Aprobado.
¿Y la higiene? ¿Hay bichos? ¿Te duchas con agua de coco?
¡Bichos! ¡Oh, la gran pesadilla de todo viajero! A ver, no voy a mentir, ¡estás en las Filipinas! Siempre hay probabilidades, pero el hostel se esfuerza. Las duchas... ¡ay, las duchas! Depende del día y de la suerte que tengas. A veces la presión no es la mejor, pero el agua es... agua. Y créeme, después de un día de senderismo por una selva, ¡hasta el agua tibia es un lujo! Agua de coco... ¡ojalá! Pero no, las duchas son normales. ¡Pero lo importante es que intentan mantenerlo limpio!
Mi consejo: lleva tus propias chanclas para la ducha. ¡POR FAVOR!
El desayuno... ¿es algo más que pan y mermelada? (¡Porque a mí me aburre!)
¡Dios mío, el desayuno! ¡La batalla diaria! Verás, el desayuno suele ser... bueno, típico de hostel. Pan, mermelada, a veces fruta (si tienes suerte), y café soluble que sabe a... bueno, a café soluble. Pero lo bueno es que en Book A Bed, la gente es muuuuy sociable. Siempre aparece alguien con un plátano, un huevo duro, o incluso... ¡una caja de pizza! La magia de los hostels, ¿sabes? Y claro, al estar en Filipinas, siempre hay un montón de sitios para comprar comida barata y deliciosa cerca.
Vale, ¿pero qué hay de la gente? ¿Me voy a sentir como un bicho raro? ¿Son todos "youtubers" y "influencers" con la cámara en la mano?
¡Ah, la gente! Lo MEJOR de los hostels. No te preocupes, no. Hay de todo. Mochileros con mil historias, locales curiosos, gente que va a hacer voluntariado, gente que simplemente huye de su vida... ¡y algunos "youtubers", sí! Pero te aseguro que hay espacio para todos. La clave es ser tú mismo, ser abierto y... ¡intentar no juzgar! Yo conocí a gente IN-CRE-ÍBLE. Y también a algún que otro personaje... peculiar. Pero esa es la sal de la vida, ¿no?
¡Ah! Y no te preocupes por el idioma. Siempre hay alguien que habla un poco de español, otro de inglés, y todos nos entendemos a base de gestos y sonrisas. ¡Eso es lo bueno de viajar!
¿Recomendaciones para principiantes en Filipinas? ¡Tira la casa por la ventana!
¡Prepara la cartera! ¡La aventura te espera!
- ¡Piensa en el clima! El calor es IMPRESIONANTE. Ropa ligera, crema solar a tope, y... ¡gorro! No te olvides de beber AGUA. ¡Mucha agua!
- ¡El transporte! Prepárate para los "jeepneys" (autobuses locales) y los "trycicles" (motos con sidecar). ¡Una experiencia en sí misma! Un consejo: regatea, pero con respeto (¡son gente humilde!).
- ¡La comida! Come de TODO. Prueba el lechón (cerdo asado), el adobo (carne estofada), el sisig (¡una bomba de sabor!)... ¡y atrévete con el balut! (huevo de pato fertilizado... sí, ya verás...).
- ¡La seguridad! No seas paranoico, ¡pero tampoco seas ingenuo! Cuidado con tus pertenencias, sobre todo en lugares concurridos.
- ¡La gente! Son INCREÍBLES. Sonríe, saluda, habla con ellos. ¡Te sorprenderán!
- ¡Haz caso a los del hostel! Pregúntales sobre tours, lugares, etc. Ellos saben lo que se cuece.
- ¡Y RELÁJATE! Las cosas no siempre salen como planeas. ¡Pero eso es parte de la diversión!