¡San Gian: El Hotel Wellness Deportivo en St. Moritz que te Dejará Sin Aliento!
¡San Gian: El Hotel Wellness Deportivo en St. Moritz que Te Dejará Sin Aliento! - Una Crítica con Alma (y un Poquito de Desmadre)
¡Madre mía, San Gian! ¿Dónde empiezo? Por un lado, St. Moritz, el paraíso (o el infierno, depende de tu cuenta bancaria) suizo. Por otro, este hotel, que promete bienestar, deporte y… ¿dejarte sin aliento? Vale, acepto el reto. Vamos a ello, con todo el lío que conlleva esta experiencia.
Primero, lo Importante: La Accesibilidad y la Seguridad (Porque, ya Sabéis, Hay que Empezar por Lo Básico)
A ver, a ver, la accesibilidad… Wheelchair accessible? Imagino que sí, porque en Suiza, todo es eficiente, planificado y… (¡ay, me pierdo! ¡Un chocolate caliente, por favor!). El elevator es esencial, ¿verdad? Para subir a tu high floor y contemplar las montañas. Y, por supuesto, la Facilities for disabled guests… espero que sean buenas, porque nadie quiere sentirse excluido.
En cuanto a la seguridad… ¡Uf! Un alivio saber que tienen CCTV in common areas, CCTV outside property, Security [24-hour], Smoke alarms, Fire extinguisher. Parece un búnker antinuclear. Un plus son las medidas anti-Covid. Anti-viral cleaning products, Daily disinfection in common areas, Staff trained in safety protocol, Room sanitization opt-out available (¡menos mal!) y Individually-wrapped food options. Bien, bien, parece que la higiene es sagrada. El hand sanitizer por todas partes, imagino, como si fuera el nuevo perfume de moda. Y First aid kit, ¡esperemos no tener que usarlo, pero qué bien que esté!
El Bienestar y el Relax: ¿Realmente Te Dejan Sin Aliento (Pero en el Buen Sentido)?
¡Aquí viene lo guay! El Fitness center… ¿Será un gimnasio de esos donde las tías son como modelos de Instagram y yo me siento como un oso en un concurso de belleza? La Gym/fitness (¿es lo mismo? ¡A saber!). ¡Y el pool with view! ¡Ese es el sueño! Imagina, nadando al aire libre, con las montañas coronando la escena… ¡Ahí sí que quiero perder el aire! La Sauna, el Steamroom, el Spa… ¡Cualquier excusa es buena para relajar las carnes!
Pero lo que más me llama es el Body scrub y el Body wrap. ¿Me dejarán con la piel de un bebé? ¡Necesito eso! ¡Después de todo el estrés de la vida! Y un buen Massage para descontracturar todo. Y, para rematar, el Foot bath… ¡Ay, qué bonito! Pero, ojo, ¡no me quiero dormir en la sauna!
Comida, Bebida y Gula: La Parte Menos Deportiva, pero Fundamental
¡Aquí la cosa se pone interesante! Restaurants, Bar, Coffee shop, Poolside bar… ¡Perfecto para quemar calorías y recuperarlas al instante! Breakfast in room, ¡me encanta! Me gusta desayunar en bata y con el pelo revuelto. Breakfast [buffet]… ¡Ojo con el buffet! Hay que tener autocontrol (¡cosa difícil, por cierto!). Coffee/tea in restaurant… Lo necesito. Bottle of water… ¡Imprescindible! Desserts in restaurant… ¡Más imprescindible aún! Esa A la carte in restaurant, ese Buffet in restaurant (¡peligro!), el Snack bar… ¡Me voy a poner como un tonel! Y, por supuesto, el Happy hour… ¡Aprovecharé!
¡Un Momento! ¡Vamos a Hablar de ese Buffet!
(Necesito un paréntesis, porque me acuerdo del buffet de un hotel en Bali… ¡una locura! Y los crepes… ¡Dios mío, los crepes!). Espero que el buffet del San Gian sea épico. ¿Sabéis? Odio los buffets mediocres. Es como una promesa rota. Te imaginas un festín, un despliegue de manjares… y luego, ¡zas!, todo soso. Pero si el San Gian tiene un buffet de diez, con variedad, calidad, y esa sonrisa de oreja a oreja que te da el chef… ¡olvídate de la dieta! ¡Será pecado! ¡Lo perdonaré todo! El bacon crujiente, los huevos Benedict, las frutas exóticas… ¡Ah! Y que no falte la sección de quesos suizos, por favor. ¡El queso, la perdición del hombre!
Lo que Puedes Hacer (Además de Comer y Relajarte)… ¡y lo que no!
¿Qué más hay para hacer? El Swimming pool (¡o el Swimming pool [outdoor]!), ¡perfecto para soltar la tensión! Y Things to do… ¡A ver qué se puede hacer en St. Moritz! Esquiar, supongo. O comprar cosas absurdamente caras en las tiendas. El Gift/souvenir shop (¡ay, voy a gastar, lo sé!)…
Y, ahora, las tonterías, los detalles y la vida misma
¡Importante! El internet access – wireless y el Wi-Fi [free]… ¡imprescindible para presumir en Instagram! El desk y la Laptop workspace (para fingir que trabajo, mientras me tomo un café). Y, sobre todo, la terrace (para mirar al mundo y sentirte rey/reina por un rato). El Doorman (¡me encanta el doorman!). El Concierge (¡a ver qué me puede conseguir!). El Room service [24-hour] (¡para cuando me dé el ataque de hambre a las tres de la mañana!). El Air conditioning (¡por si acaso, aunque en St. Moritz no haga mucho calor!). Daily housekeeping (¡¡¡bendita limpieza!!!).
Y ¡ojo! Hay non-smoking rooms y… Pets allowed unavailable (¡ay!). Pues nada, ¡a dejar a mi perro en casa! Lástima, porque hubiera sido divertido.
Un Toque Final: ¿Qué más se puede pedir?
Facilities for disabled guests, muy bien. Car park [free of charge]… ¡aleluya! Car park [on-site], más o menos. Cashless payment service… ¡menos mal! Invoice provided, por si hay que justificar el gasto (¡qué bueno!). Laundry service, ¡necesario! Elevator, ¡por si acaso! Luggage storage, ¡siempre útil! Safety deposit boxes, ¡indispensable para el tesoro! Cash withdrawal, ¡perfecto! Air conditioning in public area, ¡por si acaso!
El veredicto (con un poquito de drama, claro)
¿Me dejará este hotel sin aliento? ¡Espero que sí! Por las vistas, por la experiencia, por la posibilidad de desconectar y recargar energías. Por la comida, por la comodidad, por el capricho. La limpieza, la seguridad… ¡todo bien! Aunque, sinceramente, lo que más me importa es que me dejen disfrutar. Que me traten bien. Que me hagan sentir especial. Y, sobre todo, espero no volver a la realidad con unos cuantos kilos de más… ¡y un agujero en el bolsillo!
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¡Escápate a St. Moritz y Revive tus Sentidos en el San Gian!
¿Cansado de la rutina? ¿Necesitas un respiro? ¡El San Gian te espera! Reserva ahora y obtén:
- Desayuno Buffet Gourmet Incluido: Despierta con un festín de sabores y energía para afrontar el día.
- Acceso Ilimitado al Spa y Fitness Center: Relájate en la sauna, disfruta de masajes revitalizantes y ponte en forma con las últimas tecnologías.
- Bebida de Bienvenida a tu Llegada: Un brindis por tus vacaciones perfectas.
- Late Check-Out (sujeto a disponibilidad): Disfruta al máximo de tu último día.
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¡Y, por favor, no olvides el protector solar! (
¡Aphrodite Suites UK: ¡El Paraíso te Espera! (Reservas Abiertas)¡Ay, ay, ay, Suiza! Aquí vamos, con mi plan de viaje (o más bien, mis sueños de viaje) al TOP Sport & Wellnesshotel San Gian en St. Moritz. Prepárense, porque esto no es una simple lista de actividades; es un viaje por mi mente, mi torpeza y mi amor (odio) por planificar.
Día 1: Llegada y ¿el glamour alpino?
- 14:00: ¡Aterrizaje! El vuelo, bendito sea, fue sin incidentes. Bueno, casi. Esa señora con el perro chihuahua, ¡¿en serio?! Pero bueno, ya estoy aquí. El aeropuerto de Zúrich es… un aeropuerto. Reclamo mi maleta. ¡Ah, no! Esperar, ¡llegó rápido! Me sorprendió mucho, a veces dudo de mi suerte.
- 14:30: El tren a St. Moritz. ¡El paisaje! Postales, postales por doquier. Me siento como Audrey Hepburn, pero con una mochila deportiva y sudando un poco. La verdad, no entiendo el protocolo del tren, pregunté mil veces a la azafata, ¿cómo se hace? ¿Dónde se deja la maleta? Luego, ¡no! De pronto todos corren y me quedo solo, mi corazón se me salió. ¿Me perdí? Luego descubrí que era solo un cambio de tren. ¡Uf!
- 17:00: ¡Llegada al glorioso San Gian! El lobby. Todo pulcro, ordenado, con ese olor a… ¿dinero y pino? El personal es amable, demasiado. Me dan la llave de mi habitación. ¡Un momento! ¿Es esto una habitación o un palacio? Vistas impresionantes… y la calefacción, ¡uf, casi me derrito! ¿Por qué siempre termino con demasiado calor o demasiado frío?
- 18:00: Momento de “instalación”. Desempaquetar… ¡la tarea que más odio! Pero necesito mi pijama de unicornio (para dormir con estilo alpino, ¿verdad?).
- 19:00: Cena en el restaurante del hotel. Espero no parecer un turista (¿demasiado tarde?). Pediré algo "típico". ¡Mmm, fondue! ¡Espera un momento, ese queso es mi perdición, siempre me quedo atorado!
Día 2: ¡A la aventura… o a tropezar!
- 08:00: Desayuno buffet. ¡Un festín! Pero, ¿dónde está el jamón serrano? ¡Necesito mi dosis de proteína! Me siento como un animal en la sabana justo antes de la migración. Me como todo, ¡todo!
- 09:30: ¡Esquí! O, mejor dicho, intento de esquí. Alquilo el equipo. ¡Menos mal que tengo un seguro! Me caigo… varias veces. Me río de mí mismo, es la única forma de sobrevivir. Una niña pequeña me adelanta, ¡con una facilidad insultante! Me siento viejo y patoso.
- 12:00: Descanso en una cabaña de montaña. Chocolate caliente. ¡La salvación! El sol pega, la nieve brilla… y yo sigo temblando de frío, ¡qué paradoja!
- 13:00: ¡Más esquí! (¿Por qué no aprendo? ). Me encuentro con un grupo de personas mayores que saben esquiar mejor que yo. ¡Qué vergüenza! Me deslizo por una ladera (con mucha, muchísima precaución).
- 17:00: ¡Spa! ¡Por fin! Sauna, baño turco, piscina… la gloria. Me relajo, ¡necesito recargar energía después de la "sesión" en las pistas! Oigo a alguien hablando en un idioma extranjero. ¿Será que es de otro planeta?
- 19:00: Cena. Me merezco un premio. Pasta, vino… ¡y de postre, helado! (Me lo he ganado, ¿verdad?).
Día 3: Desafío y Drama
- 09:00: ¡Gym! "Fitness para principiantes" Me miran raro, lo sé… Hago un poco de cardio, de pesas (¿o son pesas que me hacen a mí?), me siento un poco torpe.
- 11:00: Senderismo. ¡Aire fresco! Me pierdo… un poco. Pero encuentro unas vistas preciosas. Me siento como un explorador. Hasta que me tropiezo con una piedra… ¿de nuevo?
- 14:00: Almuerzo en un restaurante local. ¡Vaya sorpresa! ¡La comida estaba deliciosa! Intento hablar con los camareros, pero no hablo alemán, ¡ay!
- 16:00: ¡El drama! Una charla de "bienestar" en el hotel. Yoga, meditación… intenté concentrarme, pero me dio risa. No es mi fuerte. ¡Pero qué relajante!
- 19:00: ¡Última cena! Estoy un poco triste… pero a la vez feliz de volver a mi cama. Me despido de Suiza con un brindis: ¡Por las caídas, por el queso y por las risas!
Día 4: Adiós, hasta la próxima, ¡Suiza!
- 09:00: Último desayuno (¡otra vez buffet!). Me como todo de nuevo, ¡no desperdiciaré nada!
- 10:00: Check-out. Me despido del personal. ¡Fueron súper amables!
- 11:00: Tren al aeropuerto… y… ¡adiós, San Moritz!
¡Y así es mi aventura! Un poco desordenada, llena de imprevistos y de mí. Espero que les haya gustado. ¡Nos vemos en la próxima! (Y espero no tener que volver a esquiar en mi vida).
¡Hotel Le Memphis: ¡El Paraíso Francés que Te Dejará Sin Aliento!¡San Gian: El Hotel Wellness Deportivo... ¿Y la Realidad? ¡Preguntas Frecuentes (Con un Toque!)!
1. ¿San Gian es realmente '¡El Hotel que te Deja Sin Aliento!' como dicen?
¡Ay, la publicidad! Mira, al principio, sí. Literalmente, me quedé sin aliento al subir la cuesta con la maleta. Pero... ¿'Sin aliento' en el sentido romántico? Diría que más 'sin aliento' por falta de costumbre al aire alpino y a la altura. Después de dos días, ya respiraba normal, ¡y hasta me atreví a correr! (Aunque luego casi me muero). Es bonito, sí, el paisaje es espectacular, la recepción... bueno, la recepción es *fría* en todos los sentidos. Pero ¿'sin aliento' por la maravilla? Quizás después del quinto Aperol Spritz en la terraza... ahí sí, ¡la vista y el sol te dan en la cara!
2. ¿Qué tal el tema 'Wellness'? ¿Es un paraíso para yoguis y obsesionados con el zumo verde?
Bueno, aquí va la verdad. Sí, hay yoga, hay pilates, hay masajes... todo lo que te imaginas. Y sí, ves gente con mallas increíbles y caras de paz interior. Yo... yo soy más de 'tumbada en la tumbona con un libro y un croissant'. (¡Sí, en San Gian! ¡Rompiendo el molde!) El zumo verde... probé uno. Sabe a césped recién cortado. Prefiero un café cargado, gracias. Pero, hey, si te va el rollo 'Zen y purificación', te sentirás como en casa. Si eres como yo, lleva un buen libro, unas gafas de sol potentes y un poco de sentido del humor. ¡Y date permiso para saltarte alguna clase! A nadie le importa (o eso espero).
3. ¿La comida? ¿Es todo lechuga y brotes? ¡Tengo hambre!
¡Gracias a Dios, NO! O al menos, no *todo*. Hay opciones saludables, claro, ensaladas con ingredientes raros, sopas detox... Pero también hay pasta, pizzas, carnes a la brasa... ¡Y el desayuno! El desayuno es GLORIOSO. Hay de todo: fruta fresca, yogures, cereales, panes integrales (¡también hay croissants!), huevos revueltos, bacon... ¡Prepara tu estómago! Lo malo: la tentación de comer demasiado es real. Y luego, a correr por la montaña (o a tomar un zumo verde, según tu nivel de masoquismo).
4. ¿Es San Gian para gente 'pudiente' con mallas caras y relojes de lujo? ¿Me sentiré fuera de lugar?
Sí, hay mucho 'pudiente'. Mucho. Pero... ¡no te preocupes! No tienes que llevar un reloj que valga lo que mi coche. Lo importante es sentirte cómodo y disfrutar. Yo iba con vaqueros y una camiseta, y no me sentí *tan* fuera de lugar. (Aunque, claro, me puse un poco nerviosa cuando vi a la tía con el abrigo de piel de no sé qué animal). El truco es ignorar a los que te miran con desdén y concentrarte en pasártelo bien. Al final, todos estamos allí por lo mismo: el aire puro, la comida (¡y la posibilidad de ligar, digo yo!).
5. ¿El spa? ¿Vale la pena? ¿O es solo para Instagram?
¡El spa! ¡Ay, el spa! Es... ¡increíble! Pero no se lo digas a nadie. (Es broma, pero casi). Las piscinas climatizadas al aire libre con vistas a las montañas... ¡una pasada! El jacuzzi... perfecto para relajarte después de una caminata (o de simplemente desayunar demasiado). Los masajes... ¡ay, los masajes! Carísimos, eso sí. Pero te dejan como nueva. Es un lujazo, sí, un lujo del que, si puedes, ¡no te prives! Es la experiencia San Gian en estado puro: la combinación perfecta de relajación y lujo. Pero... una vez me caí en la piscina y casi me muero de la vergüenza. (¡Pero luego me reí!). Así que sí, ¡vale la pena... y para Instagram también!
6. ¿Qué tal las actividades deportivas? ¿Hay algo para personas con poca forma física como yo?
¡Uf! Aquí es donde la cosa se pone... *interesante*. Hay de todo. Desde escalada en hielo (¡no, gracias!) a clases de spinning (¡ni de coña!) y senderismo. Pero también hay clases de yoga para principiantes, paseos por la montaña aptos para todos los niveles, y... ¡bicicletas eléctricas! ¡Benditas bicicletas eléctricas! Con eso puedes subir cualquier cuesta sin morir en el intento. Mi consejo: investiga bien las actividades, lee los niveles de dificultad y ¡no te de vergüenza elegir las más fáciles! (Yo lo hice, y sobreviví. Y hasta lo disfruté.) Ojo con el "senderismo para expertos": me metí en uno y casi me pierdo, ¡y me dio un ataque de pánico en medio de la nada! Moraleja: sé realista con tus capacidades y disfruta del paisaje. ¡Y lleva una buena mochila con agua y algo de comer, por si acaso!
7. ¿Algún consejo para sobrevivir a San Gian y no arruinarme en el intento?
¡Ah, el bolsillo! Buena pregunta. San Gian no es barato. No seamos hipócritas. Aquí van unos trucos: Primero, busca ofertas y promociones. Segundo, desayuna como si no hubiera un mañana (¡es la comida más barata!). Tercero, llévate tu propia botella de agua (el agua embotellada es un robo). Cuarto, ¡no te obsesiones con comprar todo lo que ves! (Es muy fácil caer en la tentación). Quinto, ¡disfruta de las actividades gratuitas! Las vistas son gratis, el aire puro es gratis, la risa (si te la echas) también es gratis. Y si vas con un amigo, ¡compartid gastos! ¡La compañía es gratis, y a veces, lo mejor que puedes tener! Y recuerda: ¡lo importante es la experiencia, no cuánto gastas!